Salsas

Para condimentar y hacer otros platos más jugosos.

Es una gran receta para servir con jamón asado con el toque agridulce y picante que tienen todos los chutneys. Además, se puede envarsar como regalo gourmet.

Afortunadamente, hay varias maneras de preparar magníficas salsas sicilianas. He aquí un ejemplo, una fina salsa cruda a base de tomate perfecta para platos de pescado. La preparación es la simplicidad sí misma.

Por suerte para los que no comen carne, la lasaña es excelente también cuando se realiza exclusivamente con ingredientes vegetarianos. Esta receta es una prueba.

Seguro que la salsa marinara puede ser una simple salsa de tomate. Pero hay maneras de hacer que se convierta en una salsa deliciosamente elegante. He aquí la receta más sencilla y algunas ideas para crear variaciones más interesantes.

Este aliño va muy bien con una ensalada de queso mozzarella y verduras asadas, como cebolla, calabacín, berenjena o pimiento rojo. Si se añade prosciutto y rebanadas pan, la ensalada se convierte en una comida sustanciosa.

Este glaseado se hace con zumo de naranja en vez de agua, y se puede aromatizar con cascara rallada.

La misma receta sirve para preparar un glaseado dulce, un glaseado de chocolate, o un glaseado de café.

Muchas de las marinadas y variaciones de la salsa barbacoa tuvieron su origen en un objetivo muy práctico: conservar la carne. Hoy en día tienen un claro objetivo común, darle aún más alegría a una gran comida.
Hay una amplia variedad de salsas para servir con pollo. Claro que escoger la más adecuada depende de cómo se vaya a cocinar.