Salsas

Para condimentar y hacer otros platos más jugosos.

Un ragú italiano o una salsa boloñesa tradicional italiano pueden suponer mucho trabajo. Así que es mejor ir por algo un poco diferente y probar la salsa de carne para pasta italiana, o sugo di carne.

Hacer pasta fresca en casa es la simplicidad misma. Sólo se requiere un poco de esfuerzo para cortarla en las diferentes formas. La pasta fresca, sobre todo la hecha en casa, tarda mucho menos en cocerse que la pasta seca que se compra en las tiendas. Tiene mucho menos gluten.

Se trata de un caldo que se espesa con una sutancia que lo liga, normalmente un tipo de almidón ligero. No es necesario mezclar grasa y harina para hacer un roux. Se hacía en principio con un caldo oscuro, pero hoy endía se puede preparar un fondo ligado también con caldo blanco, caldo de verduras, o caldo de pescado.

Un mole más ligero que se condimenta con hierbas aromáticas y no tiene tanto picante. Las hierbas trituradas que se añaden al final le dan su color característico.

Los ingredientes básicos son simples, pero son muchos y se tarda bastante en prepararlo; pero como todos los pasos tienen el objetivo de extraer el máximo sabor a los ingredientes, y el resultado es impresionante, merece la pena.

Esta salsa va bien con carne blanca como la ternera o el pollo, ya sea hervidos, al vapor, o a la plancha, y con pasta.