Considerada como la forma de guisar, la cocina tiene algo de ciencia y mucho de arte.
Puede ser que en un principio se cocinaran los alimentos con el propósito de hacerlos más digestibles e higiénicos al librarlos de parásitos y microorganismos patógenos, y que la cocina haya evolucionado hasta convertirse en mucho más. Hoy en día, cocinamos tanto por placer, como para satisfacer nuestras necesidades dietéticas. La cocina tiene algo de ciencia y mucho de arte.
Pero no hay que olvidarse de los orígenes. Prevenir las enfermedades que se transmiten a través de los alimentos sigue siendo una prioridad al cocinar. Las buenas prácticas culinarias producen buenos platos, pero si descuidamos la higiene y no ponemos cuidado en como trabajamos, podemos encontrarnos con enfermedades y accidentes. Cualquier persona que cocina debería tener también una idea de las enfermedades y problemas que la falta de higiene culinaria y los malos hábitos pueden causar.
Incluso debemos tener cuidado al guardar los alimentos, los platos que están esperando para servirse, y los restos de platos cocinados. Dejar que se estropeen es tirar dinero a la basura. Por ello la conservación de los alimentos y como se aprovechan los restos son también temas que tratamos.
Haremos, también, un viaje por las cocinas del mundo, continente a continente.
A los niños pequeños siempre se les dice que no hay que jugar con la comida ni con las cosas de comer, pero jugar con la comida para crear platos más sabrosos y apetecibles es uno de los pasatiempos favoritos de los adultos.
En la colección de recetas se pueden encontrar cientos de ejemplos de como transformar verduras, hortalizas, carne y pescado en platos deliciosos. ¿Qué tenemos unos puerros en la nevera y no sabemos qué hacer con ellos? También se pueden buscar recetas por ingredientes.