Se trata de una bechamel hecha con grasa de pollo asado, en lugar de mantequilla, y con nata líquida, una mezcla de leche y nata líquida y leche entera, o leche evapaorada en lugar de leche.
Esta salsa desarrolla el máximo sabor si se prepara el día anterior y se refrigera durante la noche, pero también queda bien recién hecha. Tiene la ventaja de que se puede preparar con ingredientes de la despensa y poco más.