La langosta tiene un sabor especial, ligeramente dulce, y una textura suculenta, jugosa y tierna, pero firme. Una langosta de tamaño mediano recién sacada del agua, cocida al vapor o hervida, es un auténtico manjar.
La carne se asa a alta temperatura para que las patatas queden bien doradas, También se puede usar esta receta con otras piezas de primera o de segunda, ajustando la temperatura y el tiempo.
Una receta contundente que se puede servir a la hora de la comida o de la cena. Si no se desea usar la mezcla de especias, se puede simplemente sazonar la carne con sal y pimienta.
Esta receta es buena para hacer en gran cantidad o cuando se tienen invitados porque se termina en el horno y no es necesario estar en el fogón hasta el último minuto.
La miga de pan salpicada con trocitos de mantequilla produce una costra dorada y crujiente al gratinarse. Se trata de un plato capaz de satisfacer apetitos feroces a un precio razonable.
Los huevos rellenos no solo se sirven como primer plato o aperitivo, o fríos como plato veraniego, también pueden convertirse en un suculento y reconfortante plato fuerte.