Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Lo mejor es hacerlos en una  cazuela de barro porque los champiñones al ajillo se sirven recién hechos y bien calientes. El barro mantiene muy bien el calor. Las cantidades recomendadas son suficientes para servir champiñones al ajillo como primer plato. La receta rendirá el doble si se sirven como tapas.

Una receta clásica que tradicionalmente se hace con bacalao salado pero que cada uno puede adaptar a su gusto personal. Eso si, no debe faltar el pescado de buena calidad, aceite de oliva virgen, ajo y perejil.

Para una cena rápida, una comida ligera o para servir como aperitivo improvisado, esta pasta para untar es refrescante y se puede hacer con ingredientes que se pueden tener regularmente en la despensa y el refrigerador.

Un plato simple que se puede convertir en una delicia sibarita con muy poco esfuerzo.

Una forma menos tradicional de cocinar las judías verdes que produce como resultado una combinación deliciosa de texturas y sabores. Esta ensalada utiliza, además de las hortalizas asadas, los ingredientes del hummus, pero sin triturarlos.

Fácil, rápido y delicioso, este es un postre que también puede servirse como guarnición con ciertos tipos de carne.

La fruta asada al horno o a la parrilla es una solución para presentar un postre diferente y quedar bien sin tener que pasarse horar en la cocina.

Las judías verdes y patatas nuevas pueden servirse aliñadas como primer plato, como ensalada templada o como una guarnición de verduras y hortalizas para acompañar a todo tipo de carne y pescado.