Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Un guiso húngaro de cebolla, pimiento y tomate, similar al pisto. Se puede servir como un plato, con pan, o como guarnición.

La polenta es una pasta de harina de maíz cocida. Se puede servir caliente, como gachas, o dejar que se enfríe para después hacerla al horno entera, o cortarla en trozos para freírlos o asarlos a la parrilla. Ya sea caliente o fría, la polenta es verátil y se presta a muchas presentaciones distintas.

Los buñuelos de pescado son muy ricos, especialmente si se sirven con una salsa de sabor intenso. Tienen una textura suave y cremosa debajo de una corteza crujiente una vez fritos.

El corazon de ternera guisado es un plato suculento y nutritivo. Todos las vísceras son baratas y nutritivas, pero el corazón es una de las más magras y digestibles. La grasa exterior se quita fácilmente.

El pastel de carne guisada es una comida perfecta para los rancheros que se trabajan en el rancho durante todo el día. Esta receta está diseñada para usar las sobras del asado del día anterior.