Nivel medio

La técnica conlleva cierta dificultad, o se tarda en preparar el plato, aunque la técnica sea sencilla.

Esta sabrosa receta puede servirse como plato principal vegetariano, como guarnición, o como primer plato. Puede servirse con arroz, sóla, o como relleno en uno de los tipos de pan indio.

Un plato reconfortante, especialmente cuando se sirve el tayí­n de cordero con cuscús simple, o cuscús condimentado.

Esta tarta tradicional en Austria será apreciada por los que no perdonan el postre en cualquier parte del mundo.

Un plato reconfortante, especialmente en invierno. Podemos servirlo como plato único y solo necesitaremos una ensalada o un postre ligero.

Una salsa blanca puede complementar platos the todo tipo. La salsa puede servirse a parte, en una salsera; formar parte del plato, como en el caso de los macarrones con salsa de queso; o ser la base de un plato nuevo, como en el caso de un souffle, o unas croquetas.

La salsa holandesa es una salsa fina que se hace con mantequilla fundida, huevo y zumo de limón. Deliciosa con espárragos al vapor o a la parrilla, con brécol hervido, huevos duros o pochados, fondos de alcachofa y otras verduras. Queda muy bien con salmón escalfado o a la plancha.

Ideales para la cena o una comida ligera, junto a un plato de sopa, para una merienda-cena, o para desayunar a la americana durante el fin de semana.

Un arroz al estilo italiano puede ser la solución para aprovechar unas verduras que quedan en la nevera, restos de pollo asado, o para que un paquete de gambas congeladas rinda más.

Un plato sustancioso que lleva codillo, repollo, y verduras. Se sirve sin caldo.

En muchos países europeos hay recetas de carne de cerdo cocida con alubias. Son versiones del cocido continental, que siempre resulta un plato reconfortante que nos hace recordar la cocina casera.

El borsch, también conocido como borscht, es una sopa clásica de remolacha que es sabrosa y fácil de preparar.