Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Una salsa de hierbas que se sirve fría. Va muy bien con pescados blancos o carne a la parrilla, ya sea blanca o roja.

Tartiflette es un plato tradicional de los Alpes franceses. Es una combinación de rodajas finas de patata y cebolla, dados de tocino, nata líquida y queso.

Una sopa sencilla particularmente popular en los países del este de Europa. Normalmente se hace con acedera, agua y sal. Puede llevar otros ingredientes, como patata o huevo batido, puede servirse con huevo duro o nata agria.

Ladoo son pequeñas bolas hechas de harina, azúcar y ghi (mantequilla clarificada). Suelen estar aromatizados con especias como el cardamomo o el azafrán, lo que los convierte en un manjar sabroso y festivo.

Los jalebi son rollos fritos de masa empapados en almíbar. Son crujientes por fuera y suaves por dentro, lo que los convierte en un delicioso postre o merienda.

Las perdices en escabeche son un plato sabroso, con un toque picante debido a la pimienta y notas tanto de vinagre como de laurel y sal.

El lacón con grelos es un plato contundente y saciante. El lacón se cuece hasta que está muy tierno y se sirve con los grelos, patatas y chorizo cocidos a la vez.

Son tortitas especiadas de alubias y arroz. Es una receta para aprovechar restos de arroz y alubias que sobraron de otra comida que los transforma en un sabroso plato añadiendo algunos condimentos. Es tan apetitosa que merece la pena hacerla desde el principio. La receta varía con los ingredientes que se tengan a mano.

Un guisado de cordero con alubias blancas, salchicha y tocino al estilo del norte de Francia. No hay nada complicado en esta receta.