horno

Aparato de cocina en cuyo interior se pueden asar, gratinar o calentar alimentos.

El cordero queda tierno y jugoso cuando se cocina bajo una costra de sal, mientras que el picadillo de jamón, ajo y perejil le da un sabor increible.

Un plato muy satisfactorio que no lleva mucha cantidad de carne. Una idea para quienes quieran reducir el consumo de carne, ya sea por una cuestión de dieta o de ética.

Pescado servido sobre un lecho de espinacas y cubierto con salsa blanca. Puede hacerse con filetes de cualquier tipo de pescado blanco, ya sea merluza, pescadilla, bacalao o lenguado.

La polenta es una pasta de harina de maíz cocida. Se puede servir caliente, como gachas, o dejar que se enfríe para después hacerla al horno entera, o cortarla en trozos para freírlos o asarlos a la parrilla. Ya sea caliente o fría, la polenta es verátil y se presta a muchas presentaciones distintas.

El pastel de carne guisada es una comida perfecta para los rancheros que se trabajan en el rancho durante todo el día. Esta receta está diseñada para usar las sobras del asado del día anterior.

A casi todo el mundo le gustan los triángulos de maíz, incluidos los niños. Pueden comerse tal cual o mojados en varios tipos de salsa.

El pescado al horno con tocino ahumado, patata y nata líquida no es un plato ligero, pero es muy reconfortante y es una de esas recetas que nos hacen recordar la niñez y la cocina de casa.

Rodajas de pescado cocidas en el horno con una sabrosa salsa con cebolla, ajo y vino blanco.