Estos bizcochitos salados son perfectos para llevar de picnic o para meter en las fiambreras de los niños y adultos hambrientos que se llevan la comida de casa. También pueden servirse a la hora de la merienda o de la cena.
El jamón y los huevos son una cena deliciosa cuando se hacen en el horno, en recipientes individuales, junto con un poco de queso rallado y unos trozos de tomate.
Las suculentas tortitas de pescado y puré de patata quedan excelentes hechas en el horno o fritas. Mejor si se sirven con ensalada, o verduras, y una salsa.
La quesada pasiega es un cremoso budín de queso fresco. Se hace con mantequilla, azúcar, leche, harina, huevos y requesón; aromatizados con con canela y ralladura de limón.
Un plato sencillo y con ingredientes simples que satisface el apetito. Es un plato de origen rural, pero la combinación de castañas y repollo lo convierte en un plato cosmopolita.