Comida

Se hace a primeras horas de la tarde. Es la comida más fuerte del día en algunos países.

La pasta con salsa de queso ha sido uno de los platos favoritos de los pequeños desde que este plato se sirvió por primera vez. Si utilizamos pasta con una forma de lujo, como los lazos, seguro que les gusta aún más y si le añadimos un poco más de proteína resulta un plato muy adecuado para niños activos y adolescentes, especialmente los que hacen deporte después de clase.

Los bebés holandeses, o Dutch babies, que son tan populares en Pensilvania, ni son bebés, ni son holandeses. Son tortitas hechas con masa semilíquida cocidas en el horno, parecidas al pudding de Yorkshire, y son de origen alemán. La receta es muy fácil y merece la pena prepararlos.

La cocina andaluza nos trae un dulce tan delicioso, sencillo y fácil de hacer como son las tortas de aceite. Se pueden servir en el desayuno o la merienda, acompañando al café, y también como postre a la hora de la comida o la cena.

Los buñuelos de masa de plátano se pueden servir como postre con nata, jarabe de arce y helado de vainilla, añadirse a los cereales a la hora del desayuno, o ser la guarnición de un plato de cerdo o pollo a la parrilla.

Las chuletas de Iowa son chuletas de cerdo de gran tamaño y sin hueso. En esta receta, se hacen en el horno como un asado cubierto. También se podrían cocer lentamente sobre el fogón, como un guisado.

Una deliciosa ensalada llena de color y que no lleva carne, ideal como plato único para el verano.

Una ensalada de naranjas y dátiles frescos. También se puede hacer con dátiles secos, si no se encontraran dátiles frescos.

En muy poco tiempo se puede preparar un postre especial que además es delicioso y saludable.

Una ensalada tradicional francesa hecha con patata y judías verdes cocidas. Se puede servir como primer plato o convertirse en un plato único adecuado para la cena o una comida ligera si se le añade atún o huevo duro.