El pollo a la parrilla no necesita más que una salsa, unas patatas fritas y una ensalada para convertirse en una magnífica comida. Claro que asar un pollo entero a la parrilla solamente puede hacerse con aves jóvenes.
El pollo tiene carne blanca que necesita algo que la anime para no resultar aburrida y en este caso la mantequilla a las hierbas mejora maravillosamente su sabor.
Tiernos trozos de salmón y rape marinados en zumo de limón y mostaza integral, asados a la parrilla con gambas y acompañados con salsa fresca de pimiento, cebolla y perejil.
Este plato se puede servir en cuallquier momento. Se congela muy bien, así que si se cocina doble cantidad y se congela una parte, el día que no apetezca ponerse el delantal, basta con calentar y comer.
Esta receta se puede hacer aprovechando los restos de carne, verdura y hortalizas que quedan después de haber servido un asado tradicional con todas sus guarniciones.
El solomillo de cerdo salteado va bien con los acompañamientos refrescantes y un poco ácidos que quedan bien con la carne de cerdo, como las salsas a base de manzana, naranja, albaricoque o piña y las ensaladas.