Conservar los higos en almíbar permite disfrutar de su sabor durante más tiempo. También sirve para aprovecharlos mejor porque su temporada es muy corta.
Las dulces peras y los arándanos ácidos se convierten en un chutney impresionante. Va maravillosamente con pan de nueces y complementa la dulzura del pan de trigo y mie. Aún mejor si se pone un poco de queso de cabra.
Fresas maceradas en vino o licor servidas con nata montada. El licor les da el punto de sabor y elgancia necesario para convertirlas en un postre sofisticado.
Las manzanas ácidas, no muy dulces y con una textura esponjosa son las mejores para asar de esta forma. Mantienen su sabor que contrasta con el dulzor de la miel y se derriten en la boca.
El solomillo de cerdo salteado va bien con los acompañamientos refrescantes y un poco ácidos que quedan bien con la carne de cerdo, como las salsas a base de manzana, naranja, albaricoque o piña y las ensaladas.
Cuando hay algo que celebrar, es una buena idea rellenar el pavo, pollo, capón, pularda o carne de cerdo antes de asarlos. La carne o las aves asadas con su relleno parecen aún más festivas.