Las tartaletas de melocotón y nata son un postre dulce para quedar bien pero que no lleva mucho trabajo. También se pueden servir con el café o a la hora de la merienda.
Una receta en la que el contraste entre dulce y salado le da el factor umami. Hay tiempo de sobra para hacer la compota y preparar el glaseado mientras la carne se asa y reposa.
Esta deliciosa salsa de la India siempre tiene yogur natural como base aunque las hortalizas y condimentos que se le añaden varían. Se sirve con un curry.
Una forma tan simple como deliciosa de preparar la carne de cangrejo. El cangrejo se cocina con cebolla y apio salteados en grasa de tocino, y se mezcla con el tocino desmenuzado y arroz hervido. Es mejor probarlo que imaginárselo.
Un postre delicioso que no necesita horno. Sólo hace falta dejarlo suficiente tiempo en la nevera, con un peso encima, para que el pan absorba el zumo de la fruta.
A casi todo el mundo le gustan las fresas con nata y quedan aún más ricas cuando se sirven con merengue crujiente. Además, con casi el mismo trabajo, pueden prepararse dos postres diferentes.
Estos dulces galeses tradicionales solían ofrecerse a los huéspedes al llegar a las posadas. Hoy en día se sirven también a la hora del desayuno o la merienda. Son muy populares.
Estas galletas se suelen servir como aperitivo y también pueden envolverse en papel dorado y utilizarse como un sustituto salado para las monedas de chocolate.
Los berberechos con laverbread y panceta ahumada son un plato típico de la cocina galesa. Este plato queda más vistoso cuando se hace en recipientes individuales.