Al sustituir la mantequilla por aceite y puré de manzana los bizcochitos quedan más jugosos. Esta receta no tiene mantequilla ni productos lácteos, pero sí tiene huevo.
El paté de marisco es la base de varios platos fríos para para aliviar la pesades de los días calurosos. Es también un gran aperitivo y para servir en mesas abiertas, en vasos pequeños.
Aunque se puede servir con cualquier jamón, cocido o asado, la salsa de guindas va muy bien con el jamón de Virginia porque complementa su sabor característico.
Esta salsa se hace con la grasa que suelta el jamón o el tocino al freírse. Y si se trata de salsa para galletas y no se ha frito tocino antes, se puede hacer con salchicha desmenuzada.
Las galletas ligeras que se sirven con salsa como desayuno, o como acompañamiento a muchos platos, en la cocina del sur de los Estados Unidos son muy fáciles de hacer.
Una guarnición ideal para cualquier tipo de carne asada y también para asados vegetarianos. Se pueden hacer en el horno a la vez que el plato principal, a otra altura, o sobre el fogón.
La ensalada de cangrejo se puede servir sola, sobre una cama de lechuga, o se puede usar para rellenar tomates, tartaletas o pasta. De todas formas resulta un primer plato o aperitivo muy apetitoso.