Fácil

Técnicas sencillas y normalmente no llevan mucho tiempo.

A casi todo el mundo le gustan los triángulos de maíz, incluidos los niños. Pueden comerse tal cual o mojados en varios tipos de salsa.

Una ensalada de pimiento rojo asado y tomate asado o frito, aliñada con ajo, aceite, vinagre y sal.

Algo para picar con más saludable que las patatas fritas, no solo porque tienen más nutrientes, sino que también tienen grasa porque se hacen en el horno con menos aceite que cuando se fríen.

Una tarta de queso con cremosa y dorada. Más ligera que las tartas de queso con base de masa de galletas o bizcocho.

Quienes piensen que las chirivías son aburridas e insulsas cambiarán de opinión después de probar esta crema especiada condimentada con mostaza en grano, una pizca de guindilla y queso.

Bacalao desalado cocinado con ajo y aceite de oliva. La salsa se liga por la gelatina que contiene la piel del pescado.

Estas copas de fruta y yogur pueden servirse como desayuno, postre o merienda. Son muy simples de preparar pero su presentación es elegante.

El gravlax es salmón curado en sal, azúcar y eneldo. Se sirve como como primer plato o comida ligera, cortado en lonchas finas y acompañado de una salsa de mostaza, pan moreno, pan tostado o patatas cocidas.

Esta es una de las formas más antiguas de curar pescado.

El pan con ajo y perejil se puede servir como acompañamiento a platos italianos o como parte de una cena ligera.