Un postre clásico de Tailandia, conocido por su inspirada combinación de mangos maduros y jugosos y arroz cocido con leche de coco. Este plato es sencillo pero delicioso y se puede disfrutar como un postre refrescante en verano o como un manjar apetecible en cualquier otra época del año.
Fácil
Técnicas sencillas y normalmente no llevan mucho tiempo.