Fácil

Técnicas sencillas y normalmente no llevan mucho tiempo.

La salsa roquefort es una salsa clásica francesa que se hace a base de queso roquefort y nata líquida. Es perfecta para servir como acompañamiento para carnes o pescados, o incluso como salsa para pastas.

Pescado guisado en una salsa verde con almejas, que se puede adornar con puntas de espárrago y huevo duro.

Raya cocida en caldo aromatizada con un reducción de vinagre además de ajo y guindilla fritos en aceite en aceite de oliva.

Un delicioso helado de chocolate y almendras garrapiñadas, o praliné, aromatizado con curaçao.

Una ensalada sencilla y deliciosa con mejillones abiertos al vapor y patatas cocidas. No necesita más, pero pueden añadirse hojas de ensalada verde.

Tiras o filetes de hígado de ternera macerados en un adobo muy aromático y fritos o asados a la parrilla.

Aunque el aguacate se usa en la cocina como si fuera una hortaliza, realmente es una fruta. Se puede servir como postre.

La horchata de chufa granizada es una de las bebidas más refrescantes que se pueden tomar en verano y es mucho más ligera que un helado.

Las patatas asadas enteras son fáciles de cocinar y fáciles de comer. Además, admiten todo tipo de coberturas y pueden servirse como acompañamiento o convertirse en un plato completo.