La sopa se lleva a la mesa con decorada con trozos de aguacate y queso rallado, preferentemente queso de Chihuahua o de Monterrey. Una sopa muy completa que se puede servir como plato único.
Un plato para comer con los ojos por los colores de los ingredientes, particularmente el maíz y los pimientos rojos. Es un plato ligero por el pollo y las alubias.
Una salsa para acompañar a la caza mayor, particularmente venado, y también platos de carne más comunes, como las albóndigas. Curiosamente, queda bien con pastrami.
Las costillas de cerdo tienen una carne muy jugosa y de poco grosor. Quedan muy bien a la barbacoa. Y resultan especialmente sabrosas con este adobo oriental.