Va bien con salmón escalfado o al vapor, con algunas verduras al vapor, como los espárragos, con pasta suave como los raviolis con relleno vegetal, y con ciertos quesos, al horno o a la plancha, como por ejemplo el queso de cabra.
Esta salsa de puré de patata, ajo, aceite de oliva, y limón viene de Grecia. Allí suele servirse con pescado frito y algunas verduras, fritas o hervidas. A veces se sirve como mojo, con pan pita, pero, en nuestra opinión, queda mejor templada acompañando a platos calientes.
Este es el famoso gravy inglés, que se hace aprovechando parte de la grasa y el jugo que queda en la bandeja del asado. Sirve para acompañar al roast beef, cerdo asado, pavo, pollo, en incluso caza. La salsa se hace normalmente en la misma fuente del asado, así que se usa una fuente de horno que también se pueda poner directamente al fuego.
El perifollo es una de las hierbas aromáticas. Se cultiva por sus hojas delicadamente perfumadas, que se utilizan como condimento o decoración. Su aroma recuerda al del anís.
La receta más simple de este tipo de aliño sólo lleva ajo, vinagre y aceite. Es un complemento ideal para carne o pescado a la parrilla. Merece la pena prepararlo en cantidades grandes porque se conserva bien.
No se trata de una salsa, sino de un revuelto de huevos con patata, bacalao, y, como no, ajos. Esta receta de Baeza, Jaen, es una de las muchas variaciones que tiene este plato. Se sirve con picatostes.
Esta salsa tradicional de Jaen empezó como un alioli con vinagre, o como una vinagreta con ajo, y ha evolucionado, incorporando ingredientes, hasta comvertirse en este paté. Y no es la única versión que existe.