Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Se hacen en el horno con masa líquida y son muya parecidos al pudding de Yorkshire, pero llevan más huevo.

Pueden servirse como parte de un desayuno completo o como cena ligera. Son una especialidad para el desayuno del Día del Padre.

Esta receta clásica irlandesa combina repollo y patatas con algunos otros ingredientes para crear un plato delicioso, cálido y cremoso.

Es la versión norteamericana del plato tradicional irlandés de carne de cerdo hervida con repollo. Los emigrantes irlandeses adaptaron su receta porque la carne de vaca era más fácil de conseguir que la carne de cerdo, y resultaba más barata.

Un plato tradicional irlandés. Se hace con carne de cerdo curada en sal o en salmuera. Una vez hecho el plato, la carne se corta en lonchas y se sirve con el repollo hervido y un poco del líquido de cocción como salsa.

Un buen estofado irlandés es espeso y abundante, un plato sustancioso y sabroso. Nada que ver con una sopa.

El queso que se utiliza es un queso fresco, parecido al requesón, que cuaja en trozos relativamente grandes. Se fríe envuelto  en una masa de harina y leche. Se sirve tibio como aperitivo o primer plato. Puedes servirse salsas para mojar con el queso frito.

En Wisconsin abundan las recetas con queso y productos lácteos.

Estas galletas blandas al estilo norteamericano (chocolate chip cookies) desaparecen rápido. Son muy fáciles de hacer y eso hace que sean un dulce ideal para principiantes.

Se puede disfrutar de unos reconfortantes macarrones al queso caseros sin necesidad de utilizar el horno. Esta receta se prepara más rápido y es apta para cocinas pequeñas.

Las gachas de maíz es algo que los colonos de Dakota del Sur comían frecuentemente. Añadían melaza y nata cuando estaban disponibles.