Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Un plato simple pero sustancioso hecho principalmente de harina de maíz blanco y agua. El ugali tiene una consistencia similar a la de una masa y tradicionalmente se sirve como acompañamiento de carnes, guisos de verduras y salsas. Su capacidad para ser fácilmente moldeado lo convierte en un utensilio perfecto para recoger salsas y guisos. 

Las filloas son la versión gallega de las crêpes francesas y se tradicionalmente asocian con el carnaval.

Una versión moderna dela receta clásica de la escudella y carn d´olla, manteniendo la esencia de la tradición catalana aunque dándole un toque contemporáneo.

Un plato reconfortante y sabroso de alubias tiernas condimentadas con pimientos rojos, cebolla, ajo y tocino entreverado. Una receta ideal para combatir el frío. Este plato puede estar listo en menos de media hora cuando se usan alubias envasadas.

Una receta que transforma un simple filete de pescado en un plato principal abundante y satisfactorio. Los filetes de pescado se hornean sobre un lecho de espinacas cocidas y cubiertos con la salsa. 

También puede ser una forma de que las personas a quines no les gustan las verduras empiecen a apreciar las espinacas.

Un exquisito guiso de pescado que combina el sabor delicado del pescado blando con una salsa a base de ajo frito. Esta receta transforma ingredientes sencillos en una experiencia culinaria de primera categoría.

Un paté tosco de carne e hígado con sabores y texturas muy interesantes. Además, es un plato económico.

Lentejas con puerros y champiñones que se condimentan con vino dulce o licor antes de servir, le da un toque de sabor muy agradable.

Convierte los restos de patatas asadas en un aperitivo o guarnición muy apetecible.