Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Elegancia y el sabor en un solo plato de pescado, servido frío, perfecto para los meses cálidos o como aperitivo en ocasiones especiales. 

Se puede servir con una vinagreta de cítricos que realza la delicadeza del pescado y le da un toque ácido y refrescante, o con una mayonesa de hierbas que aporta una riqueza cremosa.

Una versión del pulpo a la gallega, igualmente deliciosa y auténtica, con un toque especial que realza los sabores tradicionales.

Una joya de la gastronomía que combina a la perfección la ternura y jugosidad de la solomillo de ternera con el sabor picante y aromático de la pimienta y la suavidad de la salsa cremosa. Esta receta destaca por su equilibrio de sabores y texturas, que deleita a los paladares más exigentes. 

Este plato es perfecto para una comida especial.

Este pan de masa cheyenne es una combinación perfecta de textura esponjosa y rico sabor. Es un homenaje a la receta tradicional.

Los mandazi son una merienda o desayuno popular. También se suelen servir con té o café. Se pueden comer solos o acompañados con miel, mermelada o leche condensada.

Son verduras guisadas hasta que estén tiernas y condimentadas con cebolla, ajo, tomate y especias. Puede ser un plato suave o picante, dependiendo de las especias que se añadan.

Este plato no es tan popular como el arroz en paella, pero es su precursor y mucho más fácil de hacer, ya que el arroz se hace en una cazuela plana en el horno. 

Una ensalada de tomate aderezada con un aliño de tomate.

El sabor vibrante y agridulce de esta mermelada de tomatillo elevará tus desayunos y aperitivos a un nuevo nivel.