Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Un plato tradicional de Oriente Medio a base de trigo bulgur, carne picada, piñones y especias, pero hay muchas variaciones. Se les puede dar forma de huso, de bola, de tortita gruesa o hamburguesa irregular. Se pueden freír, hornear o cocer en caldo.

El molde de arroz y verduras es un plato versátil y fácil de preparar que consiste en capas de arroz cocido y verduras hervidas, como zanahorias y guisantes, presentado en un molde de flan y servido templado con mayonesa en verano o caliente con salsa de tomate en invierno. Puede ser una guarnición o un primer plato, ideal para diferentes estaciones y ocasiones.

Estas frituras ligeras y esponjosas, hechas con una masa simple y servidas con miel o azúcar, son un complemento perfecto para el café de la tarde o como postre.

Un plato con carne desmenuzada, alubias negras, arroz, plátano, queso blanco y huevo frito. Es una variación del pabellón criollo.

Los ingredientes destacan por sus colores, por un lado el arroz blanco hace contraste con la carne rojiza y las caraotas negras.

Un plato clásico y reconfortante, perfecto para una comida en familia o una cena informal con amigos. El solomillo de cerdo tarda menos tiempo en asarse que otras piezas más gruesas.

El solomillo de cerdo asado con miel y mostaza es un plato sencillo pero elegante, que combina la dulzura de la miel con el picante de la mostaza para crear un equilibrio de sabores que realza la suavidad del cerdo.

El dorayaki es uno de los dulces más emblemáticos de Japón, compuesto por dos bizcochitos esponjosos rellenos de anko, una pasta dulce de judías azuki rojas.

Los mochis son pastelillos japoneses hechos con arroz glutinoso molido y cocinado al vapor, moldeados en forma de disco. Son famosos por su textura suave y pegajosa.