Adultos

Platos sólo para adultos, recetas muy especiadas o fuertes, no adecuadas para niños, personas con problemas de digestión, o personas de salud delicada.

Con marisco cocido, como las cigalas, se tiene lista en un instante una comida sabrosa y lujosa, basta con añadir una o dos salsas.

Los mejillones quedan fantásticos cuando se cocinan de forma clásica con cebolla picada, nata y vino blanco. Es el plato perfecto para disfrutar con una copa de vino frío.

Una crema suave, ligera y de sabor delicado adecuada para las dietas sin carne ni pescado, y para las dietas bajas en calorías.

Una receta de la clásica cocina andaluza, particularmente apreciado en Cádiz, donde se pesca frecuentemente.

Pollo guisado con caldo y un sofrito de cebolla y ajo, rematado con un chorrito de brandy de Jerez.

Una salsa de perejil, cilantro y ajo ideal para acompañar a pescados blancos, ya sea escalfados, a la plancha, o asados.

Un plato muy satisfactorio que no lleva mucha cantidad de carne. Una idea para quienes quieran reducir el consumo de carne, ya sea por una cuestión de dieta o de ética.

Pollo troceado cocinado lentamente con un sofrito de cebolla, cerveza y hierbas. Queda tan tierno que se cae solo del hueso. La salsa es muy sabrosa. Un plato perfecto tanto para una ocasión especial como para los domingos en los que uno se siente perezoso para cocinar.