Costillas de cerdo guisadas lentamente con vino y hierbas aromáticas. Un plato reconfortante al que basta añadirle una ensalada para tener una comida equilibrada.
Ingredientes
250 gramos arroz
1 1⁄2 kilogramos cerdo (costillejas, costillas de cerdo, en trozos pequeños)
1 hoja laurel
1 ñora (sin semillas, en trozos)
1 rama perejil (las hojas)
2 dientes ajo (pelados, picados)
1 rebanada pan (pan del día anterior, pan duro)
125 mililitros vino blanco
200 mililitros aceite de oliva
2 pimienta (pimienta negra en grano)
1 cucharadita orégano
500 mililitros líquido (hirviendo, caldo blanco o agua)
sal (al gusto)
Instrucciones
Preparamos el sofrito
- Calentamos un poco del aceite en una sartén y freímos el pan hasta que empiece a tomar color. Añadimos el pimiento seco, los ajos y el perejil y seguimos sofriendo hasta que el pan esté dorado.
- Pasamos el sofrito al vaso de la batidora o al del mortero y lo trituramos. Lo reservamos.
Guisamos las costillas
- Calentamos el resto del aceite en una cazuela grande y doramos las costillejas.
- Añadimos el vino blanco, el laurel, la pimienta en grano, el orégano y el sofrito triturado.
- Bajamos el fuego, tapamos la cazuela y dejamos que las costillejas se guisen durante 1 hora.
Hacemos el arroz
- Cuando las costillas estén tiernas, añadimos el arroz a la cazuela y lo mezclamos con las costillejas.
- Aañadimos el caldo hirviendo y dejamos cocinamos a fuego medio durante 20 minutos.
- Servimos el arroz con costillejas bien caliente.
Rendimiento
6 raciones
Tiempo de preparación30
Tiempo de cocción90
Tiempo total
2 horas
Notas
Se puede añadir un poquito de agua o caldo al triturar el sofrito si fuera necesario.
Si las costillas se quedan secas mientras se guisan, también se añade un poco agua o caldo a la cazuela.
La ñora, o pimiento seco, se puede sustituir por unas hebras de azafrán.
Se puede hacer un caldo rápido con agua hirviendo y una pastilla de caldo concentrado, desmenuzada.
El arroz se puede hacer en una cacerola que pueda ir de la cocina a la mesa, por ejemplo, una cazuela de barro, una cazuela de hierro forjado o un horno holandés.