Nivel medio

La técnica conlleva cierta dificultad, o se tarda en preparar el plato, aunque la técnica sea sencilla.

Un pan dulce y esponjoso con sabor a coco, el toque tropical. Estos panes son perfectos para acompañar al café, té o chocolate, o para disfrutarlos solos.

Este plato típico de la cocina catalana es un guiso abundante y reconfortante, ideal para los días fríos.

El budín de piña destaca por su sabor tropical y textura suave. Este postre es perfecto para cualquier ocasión, desde una reunión familiar hasta una cena especial.

El arroz con costra es un plato icónico de la cocina española, conocido por su sabrosa mezcla de ingredientes y su deliciosa costra dorada. Es un plato muy completo que puede servirse como plato único, acompañado de una ensalada.

Este plato combina las tajadas de plátano verde fritas con un suculento pollo guisado, creando una experiencia gastronómica única que refleja la cultura y tradición hondureña.

Una receta francesa que se elabora con pollo, hortalizas, sidra mostaza y crème fraîche condimentado con mostaza de Dijon, tomillo y otras hiebas. 

La torta de nueces y pasas es un delicioso postre tradicional que se disfruta especialmente durante las festividades en Venezuela. 

Una compota de frutas preparada en el líquido resultante de cocer maíz morado con especias. Es un postre con un color púrpura vivrante y un sabor floral con notas de limón.

Alcachofas cocidas y horneadas con una mezcla de pan rallado, ajo, perejil y aceite de oliva hasta que estén doradas. Es un plato sencillo y sabroso que se sirve caliente como entrante o guarnición.

Las tortillas mexicanas de maíz son especiales porque se hacen con harina de un cereal cocido, no crudo. La harina de maíz nixtamalizado, conocida como masa harina, es la que se usa para hacer tortillas, tamales y otros platillos típicos.

Los cocineros mexicanos dan forma a las tortillas a mano. Quienes no tienen esa habilidad pueden usar una prensa para tortillas.

Su elaboración es similar al hojaldre sencillo, pero usa menos grasa y se hacen menos pliegues. Tiene una textura más densa y menos hojaldrada. Se usa en recetas que necesitan una textura crujiente y sabor a mantequilla, como las palmeritas y algunos pasteles.