Un postre que se hace en muy poco tiempo aunque se haga en gran cantidad. Sólo lleva cinco ingredinetes que se pueden sacar directamente de la despensa y la nevera. Casi no se ensucia. También se puede servir a la hora del desayuno o la merienda.
Si le añadimos chocolate con leche, café y algo para decorar a una tarta de queso, el resultado es una tarta tan apetecible que va a ser difícil esperara a que tarta esté lista.
La sopa borracha de Panamá ni es una sopa, ni es salada ni se sirve como primer plato. Se trata de un postre y es dulce. Es un bizcocho que moja en un almíbar aromatizado y srive con pasas remojadas en jerez y ron.
Un arroz con leche enriquecido con mantequilla al que después se le añade huevo y se cuaja en el horno. Este postre se puede disfrutar tanto frío como calente.
Un postre atractivo que entra por los ojos además de por la boca pues se puede hacer en moldes individuales o en un solo molde y darle diferentes formas.
La salsa danesa de frambuesas puede acompañar a muchos postres. Se sirve frecuentemente con su budín de arroz frío proporcionando un contraste de texturas y sabores.
Basta con probarla para saber que es deliciosa y realmente no hace falta definir que es. Pero si hubiera que hacerlo, esta tarta tiene algo de flan, algo de budín y algo de tarta de queso sin base.
Las tortitas americanas son más gruesas y esponjosas que las tortitas clásicas. Al ser más gruesos, quedan bien cuando se añade fruta, o trozos de fruta, a la masa. Suelen servirse a la hora del desayuno o del almuerzo con algún tipo de salsa dulce y nata montada o con acompañamientos salados.
Las crêpes son uno de esos platos buenos y fáciles que solamente necesitan leche, harina, huevos y mantequilla. Son igualmente deliciosas salpicadas con azúcar o rellenas, además, admiten rellenos dulces y salados.