Guarnición

Complemento del plato fuerte o un ingrediente comestible que sirve como decoración.

Esta receta de guisantes y lechuga en salsa combina la frescura de las verduras con el sabor del tocino y una salsa que queda suave y cremosa.

El arroz con gandules es un plato tradicional que destaca en muchas cocinas hispanas, especialmente en la cocina puertorriqueña. Con una combinación de ingredientes simples y técnicas culinarias cuidadosas, esta receta ofrece produce un plato que es a la vez reconfortante y delicioso.

Alcachofas cocidas y horneadas con una mezcla de pan rallado, ajo, perejil y aceite de oliva hasta que estén doradas. Es un plato sencillo y sabroso que se sirve caliente como entrante o guarnición.

Esta salsa se preparaba tradicionalmente machacando los ingredientes en un mortero de piedra, y de ahí el nombre.

Los ajíes en leche son una salsa picante tradicional que se caracteriza por su combinación única de sabores, donde el picante de los ajíes se equilibra con la cremosidad de la leche.

Esta salsa de aguacate se distingue por su textura cremosa y su sabor picante, que proviene del ají (chile o guindilla) utilizado en su preparación. El ingrediente que le da su nombre y característica distintiva es el huevo duro, que se incorpora picado o rallado en la mezcla.

Una salsa de tomate que se caracteriza por su sabor profundo y su textura aterciopelada, logrados a través de una cocción lenta que permite que los ingredientes se fusionen a la perfección. Se utiliza para acompañar pastas, carnes, milanesas y una gran variedad de platos.

Son una alternativa al arroz blanco, el puré de patata o el pan frito como acompañamiento para platos de carne o pescado. Si se les añade algún ingrediente sabroso, como queso rallado, también pueden servirse como aperitivo.

Esta ensalada de alubias blancas es una forma de prepararlas más ligera, pero igualmente nutritiva, que las sopas tradicionales. Es ideal para cualquier época del año.

En la receta del tiempo de nuestras abuelas, las patatas se colocaban en una cazuela y se freían los demás ingredientes en una sartén, para después machacarlos en el mortero y añadirlos a la cazuela junto con el líquido.

La piadina italiana es un pan plano y delgado que ha ganado popularidad en todo el mundo.

Se pueden cocinar así todo tipo de verduras y hortalizas, aunque el método suele usarse con verduras de hoja verde como las espinacas, acelgas, col rizada, repollo o coles de Bruselas.

Las verduras rehogadas acompañadas de puré de patata son un magnífico primer plato.