Fácil

Técnicas sencillas y normalmente no llevan mucho tiempo.

La torta de huevos y jamón se puede considerar como una receta para hacer huevos al plato en gran cantidad.

Muchos restaurantes tienen en su menú algunas ensaladas  de lechuga o ensaladas mixtas y una ensalada del chef, que suele llevar un poco de todo.

Los huevos duros rellenos resultan un plato frío muy satisfactorio. Son ideales para los días que hace calor.

Se trata de una ensalada de repollo crudo cortado en tiras finas aderezada con mayonesa y vinagre. Es muy popular como guarnición en la cocina anglosajona. Es probablemente el tipo de ensalada preparada que más se vende en los países anglosajones. Realmente, es muy fácil de hacer.

Una ensalada con patata cocida, tiras de pimiento verde, rodajas de tomate y de cebolla aliñada con una vinagreta.

Los huevos revueltos resultan un plato ligero. Pueden servirse como parte de un desayno inglés, como primer plato o como segundo ligero después de un plato de legumbres o como cena.

Los huevos se hacen en el horno en recipientes individuales y se cuajan bajo una capa de caldo, así se mantienen blandos y suculentos.

Un plato muy nutritivo que además resulta muy económico pues los menudillos alimentan tanto como la carne pero se venden como despojos y resultan mucho más baratos. Esta receta demuestra que pueden resultar muy sabrosos.

Las patatas absorben el sabor de los ingredientes que las acompañan, y siempre necesitan compañía. Los mejillones y el vino le dan un sabor delicioso a esas patatas que de otra forma podrían resultar algo insulsas.