Fácil

Técnicas sencillas y normalmente no llevan mucho tiempo.

La sopa borracha de Panamá ni es una sopa, ni es salada ni se sirve como primer plato. Se trata de un postre y es dulce. Es un bizcocho que moja en un almíbar aromatizado y srive con pasas remojadas en jerez y ron.

Es una tarta salada hecha con masa quebrada, panceta frita, nata líquida y huevos. Se puede servir caliente o a temperatura ambiente, como primer plato o como plato fuerte. Sireve como plato único para una comida ligera. Acompañar de una ensalada verde.

Bacalao al estilo noruego, escalfado en leche pero cocido en el horno; una receta sencilla que se puede usar con todo tipo de pescado blanco.

Las patatas saben mejor cuanto más cremosas quedan. No es extraño que alguien se le ocurriera hervirlas en nata líquida.

La salsa danesa de frambuesas puede acompañar a muchos postres. Se sirve frecuentemente con su budín de arroz frío proporcionando un contraste de texturas y sabores.

Una salsa fuerte que es perfecta para mojar otros ingredientes que no tienen mucho sabor, como el tofú. Se hace rápido y debe usarse rápido.

La pasta cocida se sirve con nantequilla tostada ligeramente y un queso de leche de oveja rallado, que se derrite con el calor. Una receta de pasta que es lo siguiente a lo más fácil.

Basta con probarla para saber que es deliciosa y realmente no hace falta definir que es. Pero si hubiera que hacerlo, esta tarta tiene algo de flan, algo de budín y algo de tarta de queso sin base.

Carne de cerdo salteada con verduras y huevo. Se suele servir con salsa hoisin y las tortias de harina típicas de la cocina al estilo mandarín, pero también se puede servir con arroz o fideos chinos.