Fácil

Técnicas sencillas y normalmente no llevan mucho tiempo.

Una delicada sopa griega hecha con caldo de pollo, huevo y zumo de limón. Se suele servir como primer plato en las fiestas.

Una receta sencilla de pescado cocido en le horno con tomate y hierbas. Grecia es una peninsula y está rodeada de agua por tres lados. No debe ser una sorpresa el hallar muchos platos de pescado en la cocina griega.

Las lentejas guisadas aparecen a menudo en los menús griegos, especialmente en los días en los que no se puede comer carne según la Iglesia ortodoxa, como son la Cuaresma y el Viernes Santo.

El satay se puede considerar la comida rápida del sudeste asiático. Es un pincho moruno de pollo adobado en zumo de lima, galangal y salsa de soja. Se comen fríos o calientes, como aperitvo o como plato principal.

Las tortitas americanas son más gruesas y esponjosas que las tortitas clásicas. Al ser más gruesos, quedan bien cuando se añade fruta, o trozos de fruta, a la masa. Suelen servirse a la hora del desayuno o del almuerzo con algún tipo de salsa dulce y nata montada o con acompañamientos salados.

Las crêpes son uno de esos platos buenos y fáciles que solamente necesitan leche, harina, huevos y mantequilla. Son igualmente deliciosas salpicadas con azúcar o rellenas, además, admiten rellenos dulces y salados. 

Una ensalada de cebolla y tocino entreverado que se sirve templada. Sirve para recordar el mercado de la cebolla que se celebra en Berna, Suiza, todos los años.

El muesli empaquetado se ha convertido en uno de los cereales de desayuno más populares, pero el muesli auténtico se prepara en el momento con avena que se ha remojado en agua o zumo de fruta durante la noche.

En una ensalada griega no pueden faltar los tomates, el queso y las aceitunas. El aliño debe tener aceite de oliva y zumo de limón para ser más auténtico. Se le pueden añadir pepinos o calabacines, cebolla y las hierbas aromáticas que crecen en la montaña.