Fácil

Técnicas sencillas y normalmente no llevan mucho tiempo.

Las tortas de avena escocesas son un tipo de galletas saladas. Son fáciles de hacer y  van muy bien con queso y todo tipo de ingredientes dulces y salados.

Otra receta brasileña para cocineros perezosos. Los ingredientes se mezclan con la batidora y hay poco que preparar.

Este pastel brasileño de frutas es ciertamente para cocineros perezosos, como su nombre portugués indica. La preparación no puede ser más simple.

Los brownies son pastelillos de chocolate hechos por fuera pero con un interior blando.

Esta es la receta ideal para aprovechar los guisantes más grandes, que son menos tiernos, y las hojas exteriores de una lechuga.

El vinagre aromatizado es muy fácil de preparar y, además de condimentar ensaladas y encurtidos, si se envasa en un recipiente decorativo resulta un regalo estupendo.

Si se sirven zanahorias tanto en platos dulces como salados, seguro que hasta los niños más reacios a comer verduras se animarán a probarlas.

Una sopa deliciosa y fácil de hacer. Los niños pueden ayudar a prepararala. Y si se hacen los remolones a la hora de tomarla, siempre se puede amenizar la comida con la historia de Cenicienta y su calabaza.

El kétchup de arándanos azules va bien con pollo a la plancha o asado, pato, pavo, salmón, quesos duros de sabor acentuado como el Cheddar.