Las judías verdes y patatas nuevas pueden servirse aliñadas como primer plato, como ensalada templada o como una guarnición de verduras y hortalizas para acompañar a todo tipo de carne y pescado.
Van muy bien con el pescado y carne blanca, como la merluza, el rodaballo, el pollo o la ternera, y resultan una guarnición ideal. También pueden servirse como primer plato seguido de un plato de pescado o carne blanca.