Una sopa muy fácil de hacer que resulta reconfortante en cualquier estación. Se puede tomar recién hecha y calentita durante los meses invernales, o se puede tomar fría, directamente del frigorífico, durante el verano, como si fuera una vichyssoise.
Hay sabores que combinan muy bien y este es el caso del limón y la albahaca; además, la limonada italiana tiene gas. Muchas personas no vuelven a tomar una limonada corriente después de haber probado esta receta.
Los champiñones con jamón se pueden servir como aperitivo, como tapa, como guarnición o como primer plato, pero siempre recién hechos y bien calientes.
Lo mejor es hacerlos en una cazuela de barro porque los champiñones al ajillo se sirven recién hechos y bien calientes. El barro mantiene muy bien el calor. Las cantidades recomendadas son suficientes para servir champiñones al ajillo como primer plato. La receta rendirá el doble si se sirven como tapas.
Una ensalada que se puede presentar de forma decorativa pues no se mezcla de la forma ordinaria y los ingredientes se mantienen separados hasta el final.