En el improbable caso de que quedaran bollos secos y duros, esta receta permite aprovecharlos. Y en el muy probable caso de que quedara pan duro, también.
Costillas de cerdo guisadas lentamente con vino y hierbas aromáticas. Un plato reconfortante al que basta añadirle una ensalada para tener una comida equilibrada.
Esta receta puede hacerse con verduras y hortalizas congeladas o una mezcla de hortalizas frescas y congeladas. Es una forma de disfrutar de las menestras durante todo el año.