Los champiñones con jamón se pueden servir como aperitivo, como tapa, como guarnición o como primer plato, pero siempre recién hechos y bien calientes.
Lo mejor es hacerlos en una cazuela de barro porque los champiñones al ajillo se sirven recién hechos y bien calientes. El barro mantiene muy bien el calor. Las cantidades recomendadas son suficientes para servir champiñones al ajillo como primer plato. La receta rendirá el doble si se sirven como tapas.
Para una cena rápida, una comida ligera o para servir como aperitivo improvisado, esta pasta para untar es refrescante y se puede hacer con ingredientes que se pueden tener regularmente en la despensa y el refrigerador.