Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.
Un pastel relleno de un flan de queso elevado de categoría. El flan se convierte en un suflé de queso al batir las claras a punto de nieve y añadirle nata montada.
Chow mein es el nombre genérico de un plato de fideos chinos cocidos y salteados. Hay cientos de recetas de chow mein pero todas siguen el mismo método básico.
Pueden servirse como postre con helado o salsa inglesa, pero también resultan un acompañamiento excelente para otros postres como los crepes al estilo belga.
Usamos manzanas de postre o de cocina. Lo importante es que no pierdan la forma al cocerse.
La receta básica da como resultado unos bizcochitos individuales deliciosos, pero la gracia está en decorarlos después. Con un poco de imaginación, se pueden convertir en cualquier cosa.