La coliflor cocida y después gratinada en el horno con salsa bechamel es un plato sencillo, sabroso y reconfortante. Además puede ser creativo porque admite muchas variaciones.
La carne se asa a alta temperatura para que las patatas queden bien doradas, También se puede usar esta receta con otras piezas de primera o de segunda, ajustando la temperatura y el tiempo.
Una torta salada de queso y harina de maíz que se hace en el horno. Se puede servir como aperitivo o como guarnición, pero no debe faltar en ninguna fiesta o celebración importante.
Son una especie de empanadas individuales de carne de forma rectangular. La carne se pica y se condimenta como para hacer salchichas y no se cocina antes de rellenar la masa.
Esta receta es buena para hacer en gran cantidad o cuando se tienen invitados porque se termina en el horno y no es necesario estar en el fogón hasta el último minuto.
La miga de pan salpicada con trocitos de mantequilla produce una costra dorada y crujiente al gratinarse. Se trata de un plato capaz de satisfacer apetitos feroces a un precio razonable.
Los huevos rellenos no solo se sirven como primer plato o aperitivo, o fríos como plato veraniego, también pueden convertirse en un suculento y reconfortante plato fuerte.