Las manzanas ácidas, no muy dulces y con una textura esponjosa son las mejores para asar de esta forma. Mantienen su sabor que contrasta con el dulzor de la miel y se derriten en la boca.
Este plato se puede servir en cuallquier momento. Se congela muy bien, así que si se cocina doble cantidad y se congela una parte, el día que no apetezca ponerse el delantal, basta con calentar y comer.
Una receta muy casera. Se puede hacer con carne de vaca, carne de cordero o carne de cerdo y también se pueden añadir verduras y hortalizas, si así se desea. De esta forma pordría convertirse en un plato único.