Lo mejor es hacerlos en una cazuela de barro porque los champiñones al ajillo se sirven recién hechos y bien calientes. El barro mantiene muy bien el calor. Las cantidades recomendadas son suficientes para servir champiñones al ajillo como primer plato. La receta rendirá el doble si se sirven como tapas.
Una receta clásica que tradicionalmente se hace con bacalao salado pero que cada uno puede adaptar a su gusto personal. Eso si, no debe faltar el pescado de buena calidad, aceite de oliva virgen, ajo y perejil.
Para una cena rápida, una comida ligera o para servir como aperitivo improvisado, esta pasta para untar es refrescante y se puede hacer con ingredientes que se pueden tener regularmente en la despensa y el refrigerador.
Una forma menos tradicional de cocinar las judías verdes que produce como resultado una combinación deliciosa de texturas y sabores. Esta ensalada utiliza, además de las hortalizas asadas, los ingredientes del hummus, pero sin triturarlos.