Estamos cansados pero la familia tiene hambre. Necesitamos algo de comer y no queremos esperar. Pero tampoco queremos comprar comida ya preparada. Y no nos queda nada ya cocinado en el congelador. Es el momento de echar mano de una receta rápida y fácil.
Cuando se trata de días del padre, merece la pena enseñar a los niños a preparar algunos platos y dulces simples, especialmente cuando la tradición familiar es que ellos preparen alguna de las conmidas.
Humildes verduras y hortalizas pueden transformarse en espléndidos platos similares a los platos de arroz y pasta pero mucho más ligeros y casi sin carbohidratos.