Una salsa picante que sirve de acompañamiento a casi todos los platos, desde el fragrante arroz tailandés hasta verduras, o pescado, a la plancha.
Ingredientes
90 mililitros aceite vegetal (girasol, maíz, cacahuete, o sésamo)
4 chalotas (picadas)
4 dientes ajo (pelados y rallados)
6 guindilla (guindillas secas, sin rabo)
1 cucharada azúcar (azúcar de palma, opcional)
1 cucharada salsa de pescado (salsa de pescado tailandesa, nam pla)
2 cucharadas pasta de tamarindo
1 cucharada pasta de gambas (opcional)
sal (al gusto, probablemente no hará falta)
Instrucciones
- Calentamos el aceite en una sartén, o wok, y freímos la chalota y el ajo hasta que empiecen a dorarse, y entonces los pasamos al vaso del robot de cocina o de la batidora, dejando el aceite en la sartén.
- Freímos las guindillas y la pasta de gambas, si la usamos, durante 1 minuto, las escurrimos, reservando el aceite, y las echamos junto con el ajo y la chalota. Añadimos el azúcar, si lo usamos, y trituramos un momento.
- Incorporamos la salsa de pescado (nam pla) y la pasta de tamarindo, junto con el aceite que se quedó en la sartén, y un poco de sal, si hiciera falta, y tirturamos hasta obtener un puré homogéneo.
- Pasamos la salsa a un recipiente de loza y dejamos que se enfríe antes de servir.
Rendimiento
1 taza
Tiempo de preparación15
Tiempo de cocción5
Tiempo total
20 minutos
Notas
Las guindillas a usar son los chiles tailandeses, que son pequeños y estrechos. Podemos añadir 1 o 2 más, si nos gusta el picante. Si no tenemos azúcar de palma, podemos sustituirlo por la misma cantidad de azúcar moreno.
Aunque no tiene un olor muy agradable, la salsa de pescado tailandesa, hecha de pescado fermentado, funciona muy bien en salsas y es una alternativa a la sal.
Origen
Cocina tailandesa