Plato único

Un asado de de carne de vacuno al estilo clásico. Cuando la carne es de buena calidad, basta con asarla correctamente para que quede perfecta.

La polenta es una pasta de harina de maíz cocida. Se puede servir caliente, como gachas, o dejar que se enfríe para después hacerla al horno entera, o cortarla en trozos para freírlos o asarlos a la parrilla. Ya sea caliente o fría, la polenta es verátil y se presta a muchas presentaciones distintas.

A los niños no siempre les gusta ver el pollo y las verduras en el plato sin más. Si se pone el pollo desmenuzado en un bollo y se colocan las verduras a un lado, la comida podría resultar más atractiva para niños quisquillosos.

Los tacos mexicanos son uno de los platos favoritos en Nuevo México. Tanto es así, que preparan una sopa con los mismos ingregientes.

Un arroz en paella con conejo, un sofrtio de ajo, pimiento y pimiento choricero y aromatizado con romero. Se sirve con alioli.

Pollo o gallina rellenos y hervidos con verduras, hortalizas, hiervas y especias para darle sabor.

Un guisado reconfortante y tan sustancioso que no necesita nada más, sirve como plato único. Suele hacerse con pollo o cerdo ahumado.