Este plato se puede servir en cuallquier momento. Se congela muy bien, así que si se cocina doble cantidad y se congela una parte, el día que no apetezca ponerse el delantal, basta con calentar y comer.
Pescado blanco al horno servido con una salsa rápida de puerro, queso cremoso y vino blanco. La salsa se hace en el fogón mientras el pescado se hace en el horno.
Los salmonetes son deliciosos pero tienen muchas espinas. Cuando se sirven en forma de filetes, los comensales tienen el problema resuelto. Es estragón y el azafran que se usan les dan un sabor refinado.
Los dos factores más importanes para cocinar pescado es que este sea muy fresco y darle el punto exacto. El pescado se puede cocinar de muchas formas, pero lo mejor es escoger un método sencillo, y siempre hay que tener cuidado para no cocinarlo de más ya que la textura se estropea completamente. Es el grosor del pescado lo que determina cuanto tiempo habrá que cocinarlo.
Impulsada por las demandas de los turistas cada vez más sofisticados e influenciada por los sabores asiáticos y los del Pacífico, la cocina de Nueva Zelanda ha evolucionado rápidamente para satisfacer los gustos más sibaritas.
Una receta rápida. Los filetes de pescado y la salsa se hacen a la vez. Esta receta queda bien con filetes de pescado blanco, como merluza, pescadilla o bacalao, ya sea bacalao fresco o salado y remojado.