Pescados y mariscos

Los alimentos se somente a la acción de sales para que pierdan humedad y se conserven durante mucho tiempo.

Conservar los alimentos en tiempos de abundancia permite que no falten aunque se pase por un período de escasez.

La langosta cocida se puede convertir en un plato muy especial al gratinarla con una salsa cremosa y queso.

El bacalao al horno hecho con cebolla, tomate, patata y vino queda rico y jugoso.

El atún con vinagreta es un plato fuerte que resulta ligero. Queda muy bien con una ensalada de lechuga o con un puñado de hojas variadas de ensalada, frescas y crujientes.

Una barbacoa al aire libre es la manera perfecta de cocinar en un día de verano, o una noche.

Un plato que se asocia con las vacaciones de verano en Nueva Zelanda, porque es cuando se recogen en las playas las almejas locales que usan para hacer esta receta.

Uno de esos platos de mar y montaña. Las mezcla gambas, chorizo y ajo a la parrilla da como resultado unas brochetas increiblemente sabrosas.