El chile con carne es un plato que gusta a casi todo el mundo y es adecuado para todos porque se puede hacer tan picante como se quiera, o sin nada de chile en absoluto. Generalmente se sirve con arrroz, pero queda bien con patatas asadas con piel o con pasta.
El chile con carne es uno de esos platos que quedan mejor cuando se recaliente y se recomienda prepararlo el día anterior.