Fácil

Técnicas sencillas y normalmente no llevan mucho tiempo.

Un plato clásico, y no es más que una chuleta de cerdo o un filete de cerdo empanados y fritos. Este delicioso plato destaca por su carne de cerdo tierna y jugosa, recubierta por una crujiente capa de pan rallado.

En la receta del tiempo de nuestras abuelas, las patatas se colocaban en una cazuela y se freían los demás ingredientes en una sartén, para después machacarlos en el mortero y añadirlos a la cazuela junto con el líquido.

Las cerezas en almíbar son un delicioso manjar que puede disfrutarse solo o como acompañamiento de postres y helados. Son perfectas para servir sobre helado de vainilla, yogur, o como relleno de tartaletas. Pueden ser un postre por si mismas si se sirven con crema inglesa o natillas. 

Un plato reconfortante al gusto de toda la familia ¿Quén no prefiere el pescado ya preparado y sin espinas?

La piadina italiana es un pan plano y delgado que ha ganado popularidad en todo el mundo.

Pescado adobado en una mezcla de hierba de limón, ajo, chalotas, chiles, salsa de pescado y cúrcuma que después se asa sobre carbón para darle un sabor ahumado. Se sirve con papel de arroz, lechuga, hierbas aromáticas y una salsa para mojar. 

Se pueden cocinar así todo tipo de verduras y hortalizas, aunque el método suele usarse con verduras de hoja verde como las espinacas, acelgas, col rizada, repollo o coles de Bruselas.

Las verduras rehogadas acompañadas de puré de patata son un magnífico primer plato.

Otra manera popular de utilizar la harina de almorta es hacer tortas o gachas fritas.

La harina de almorta se puede mezclar con otros tipos de harina para hacer pan.

La salsa se hace en la misma sartén en la que se fríe el hígado. Esta salsa hace que los filetes de hígado queden más jugosos y sabrosos.