Las tradiciones gastronómicas chinas se remontan a miles de años. No se espera que los occidentales conozcan los detalles, pero, al igual que ocurre con aprender un poco del idioma local, saber algo siempre ayuda.
La cocina de estilo mandarín es una delicia para la vista, así como el paladar. Ya sea un delicioso pato al estilo de Pekín o simplemente un poco de cerdo mu shu, tiene que presentarse con estilo. En la cocina de estilo mandarín, la presentación es clave.
La provincia de Hunan en China es el hogar de más de 64 millones de personas. Situada cerca del centro de este vasto país, su cocina ha recibido influencias de todos los puntos cardinales.
La provincia china de Sichuan le ha dado al mundo una cocina única. Ya se trate de pollo kung pao, tofú ma po, o pollo bang bang, la cocina de Sichuan es famosa por sus platos fuertes y picantes.
Una salsa picante que se puede preparar como un aliño en frío, o como salsa de sartén. La salsa fría puede servirse con col china como ensalada. La salsa caliente se servir con fideos chinos, y cualquier salteado de carne o verduras.
Esta salsa es de las más conocidas puesto que se es fácil de encontrar en las tiendas especializadas en ingredientes de la cocina china en todo el mundo. Sin embargo, es fácil, y muy satisfactorio, hacerla en casa.
Al probar la cocina china la primera vez es casi seguro que aparece la salsa agridulce. Y será raro que no haya algún plato con salsa agridulce en cualquiera de las siguientes experiencias. No hace falta ir al restaurante o pedir una cena para llevar, esta deliciosa salsa no es nada difícil de hacer en casa.
Una salsa dulce para mojar que viene de la cocina China, se sirve con carne asada, particularmente con el pato al estilo de Pekín. También sirve como condimento en otros platos y es un ingrediente de otras salsas.